someve logo 01 

Este festejo es muy antiguo y tiene su origen ancestral en las celebraciones de los anglosajones, para luego ser tomado por las iglesias protestantes.

El objetivo era reafirmar la protección, creando lazos sentimentales y de compasión con los animales. La celebración es  en la primavera boreal y la conmemoran con una gran ceremonia religiosa a la que llaman “Animal’s Sunday”.

Esta tradición en nuestro país se inicia en la iglesia evangélica metodista y es tomada por la Sociedad Protectora de Animales en el último cuarto del siglo XIX.

Entre  los fundadores de esta última  destacamos al: el pastor evangélico Juan Francisco Thompson, Domingo Faustino  Sarmiento, Bartolomé Mitre, el poeta Carlos Guído Spano, el historiador  Vicente Fidel López y  el abogado Ignacio Lucas Albarracín entre otros,  quien luego de la muerte de Sarmiento fue su presidente vitalicio.

Pero la primera multitudinaria fiesta del animal en nuestro país se realizó en el Jardín Zoológico de Buenos Ayres  el 2 de mayo de 1908 (originalmente la fecha era el 29 de abril, pero por lluvia se suspendió) y fue organizada por la Sociedad Protectora de Animales, el Municipio y el Ministerio de Educación Nacional.

Acudieron más de 20 mil personas donde se destacaban 13 mil niños de escuelas primarias, participando en el evento hasta el presidente de la nación.

Como ocurre con otros días donde se conmemoran acontecimientos importantes, en realidad todos los días deberíamos proteger a los animales. Pero es correcto establecer una fecha para  darle una mayor trascendencia y difusión, cuando se pretende producir cambios de  importancia en una  sociedad.

Todos los días deberíamos proteger a los animales, pero es correcto establecer una fecha para  darle una mayor trascendencia y difusión, cuando se pretende producir cambios de  importancia en la sociedad.

Si bien hemos recorrido un largo camino desde las corridas de toros, los mataderos, el maltrato hasta la barbarie de toda la fauna urbana, aún estamos muy lejos de lograr en el conjunto de la sociedad una toma de conciencia sobre la importancia que tiene brindar afecto y respeto a los animales.

Los veterinarios no solo debemos velar por el estado sanitario de los animales, sino que tenemos que custodiar que se respeten sus derechos en todos los ámbitos, nuestra responsabilidad no se limita al consultorio ni a los múltiples espacios donde ejercemos nuestra profesión.

Las sociedades protectoras y los animalistas en general cumplen una función importante en defensa de los ponderados derechos, pero nosotros los veterinarios/as somos quienes debemos amalgamar el sentimiento y la ciencia, somos en definitiva la salvaguarda para que siempre impere el bienestar animal.