En 1970 se estableció por Resolución Ministerial Nº 1630 al 31 de marzo, como el Día Nacional del Agua, con el objetivo de generar conciencia en la población sobre el uso de este recurso natural y esencial para la vida.

El rápido crecimiento demográfico y los progresos en la industrialización están provocando agotamiento de los recursos hídricos con la consecuentes desecación acompañada de la desertificación de los suelos.

 

Esta problemática no puede esperar más, es momento de conocer las consecuencias de nuestro accionar sobre el planeta y sobre los recursos naturales y de esta manera garantizar un futuro mejor a las generaciones venideras.